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Diseñar un logo capaz de llamar la atención y de permanecer en el recuerdo del público entre la multiplicidad de estímulos visuales es una tarea difícil, sólo realizable por diseñadores gráficos. A pesar de la existencia de una gran cantidad de compañías y sus logotipos respectivos, al pensar en ejemplos de logos sólo vienen a la mente unos pocos. Esto significa que sólo algunos tienen la capacidad de ser reconocidos y recordados con facilidad. Teniendo en cuenta los rasgos de los logos más conocidos a través del tiempo podemos afirmar que un logo realmente representativo de una empresa se caracteriza por la simplicidad, la coherencia, la pregnancia, la aplicabilidad, la perdurabilidad y la distinción.
Simplicidad
Un logo debe ser ante todo simple. La complejidad de formas, tipografías y colores debe descartarse por completo ya que sólo produce confusión en el contexto de una sociedad saturada de elementos visuales. Ante la pluralidad de productos, compañías y estímulos de todo tipo y ante la velocidad de la vida diaria, sólo un diseño sencillo puede producir atracción sobre las personas y ser recordado. La simplicidad es la base del éxito de un logo y no sólo debe estar presente en los aspectos gráficos sino también en el mensaje a transmitir: debe tratarse de una idea sencilla y brillante a la vez.
Coherencia
El logo de una empresa tiene que ser coherente con sus principios y con la imagen que ésta quiere dar. Así, una inmobiliaria encargada de la compra y venta de mansiones elegantes necesita un logo que exprese seriedad y sofisticación. Es importante que los íconos, las palabras y los colores del logo tengan relación con la filosofía de la compañía. El público debe estar frente al logotipo y percibir en un instante el espíritu exacto de la organización. Un logo coherente permite asociar de inmediato un logo con un área de actividades, servicios y productos.

Pregnancia
Un logo debe ser pregnante, es decir, debe captar la atención del público mediante un estilo simple, armónico y atractivo. Esta cualidad es fundamental porque hace que las personas reparen en un logo entre la multitud de signos y que puedan asociarlo con una empresa. La pregnancia de un diseño permite, a su vez, que sea recordado, ya que antes que nada es necesario que el público se detenga en un logo, para luego internalizarlo. Es fundamental que un logotipo sea recordable, porque de lo contrario resulta totalmente ineficaz. La simplicidad, la coherencia y la pregnancia son rasgos claves para que las personas recuerden un logo.
Aplicabilidad
Dado que el logo representa a una empresa es un elemento que debe estar presente en todo el material promocional de la misma, para lograr consolidar la identidad de la organización. Muchas veces se realizan logos sobrecargados de colores y con formas complicadas, buscando un diseño original. Sin embargo, un logo de esas características resulta improductivo no sólo porque no será captado ni recordado, sino porque no podrá ser utilizado en diferentes tamaños, colores y materiales. Un logo aplicable es aquel que se distingue a la perfección en cualquier superficie, dimensión y color (todo color o blanco y negro). Este principio garantiza que un logo funcionará en los múltiples usos que tendrá (por ejemplo, en una tarjeta personal, en una bandera de promoción o en un fax).
Perdurabilidad
Para que una marca se instale en la mente de las distintas generaciones de consumidores a través de la historia es preciso que el logo de una empresa sea perdurable. Esta cualidad es posible si el logotipo va más allá de las tendencias y estilos particulares de cada momento histórico. Un buen logo trasciende particularidades y es atractivo y distintivo en cualquier época. Para consolidar una marca también es importante evitar cambios drásticos en el logo.
Distinción
Los logos efectivos hacen que una compañía sobresalga por sobre el resto, ya que logran captar su especificidad, es decir, aquellos rasgos que la hacen única y superior. En estos casos el público puede identificar inmediatamente a una empresa. A través de un análisis exhaustivo de las actividades y principios de una compañía los diseñadores logran identificar su esencia para luego transmitirla mediante el diseño de logo.
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